Esta entrada hacía bastante tiempo que rondaba sobre mi cabeza, revoloteando pero un poco abstracta, hasta que el otro día estuve hablando con una compañera llamada Silvia, en la conversación le explicaba que muchas veces disponer de algo y estar en disposción de hacerlo puede darnos un resultado diferente al esperado.
En España hay un postre llamado Nocilla, es una crema de chocolate que tradicionalmente toman los niños para merendar, yo de pequeño he tomado kilos y kilos enteros de Nocilla, y esos vasos de cristal donde se contenía que llenan las cocinas de tantos hogares. Uno de los ancuncios de este producto nos daba la receta mágica con una melodía que se nos ha quedado grabada a fuego en nuestros subconscientes, la receta es la siguiente:
LECHE+CACAO+AVELLANAS+AZÚCAR=NOCILLA
Ni que decir tiene que en un arrebato creativo una vez intenté hacer Nocilla casera, el resultado fue un poco diferente, no niego que me la comí toda porque estaba muy rica, pero aquello no era lo esperado...Ante tal hecho empecé a pensar en dos cosas, la primera es que la receta era producto de una campaña de publicidad y que poco o nada tenía que ver con la realidad y los ingredientes necesarios eran muchos más. En la segunda cosa que pensé a continuación es que para que una cosa funcione, no basta solo con tener los ingredientes necesarios, también debemos tener una receta, esta receta es un método de hacer las cosas, todos tenemos grandes virtudes o grandes talentos, pero nos hace falta un Plan Maestro para llevarlas a cabo, algo que nos indique qué tenemos que hacer para conseguir llegar a nuestra meta, o qué pasos debemos dar para trabajar nuestras cualidades.
En las fiestas, sobre todo en verano, hay fuegos artificiales, los cohetes son una especie de petardos que llevan una varilla que les guía, esa misma varilla hace que lleven una dirección y no vayan sin rumbo, en cierto modo podemos decir que para que nuestos objetivos se puedan realizar debemos tener esa guía, ese plan o método que nos lleve a cumplir nuestros fines. Y que no desesperemos si sabemos que aun teniendo todo lo necesario no somos capaces de lograr nuestos objetivos, porque es cuestión de pararse a buscar esa receta mágica que nos lleve al éxito, que puede no ser la que esperamos sino otra mucho mejor, es cuestión de buscar la manera de potenciar nuestras virtides.
Además... os puedo asegurar que la Nocilla casera es mucho más rica y sabe mejor, aunque no venga en vasos de cristal.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada