martes 4 de octubre de 2011

AVENTURAS ESPERADAS Y MALETAS INFINITAS

Nuevamente una mariposa me ha rondado estos días por la cabeza, todos nosotros hemos tenido alguna que otra experiencia con el equipaje a la hora de preparar un viaje y si es cierto que el universo es infinito, no es menos cierto que las maletas tienen un tamaño que rara vez se acomoda a las necesidades de espacio necesario para guardar todo lo que queremos llevar cuando viajamos.

Existen dos o tres situaciones que juegan en nuestra contra, la primera es que empezamos a pensar en situaciones que nunca se van a dar, o que son muy remotas, si por ejemplo viajamos a un sitio tropical donde hace calor todo el año, somos capaces de prevenir una nevada y terminar intruduciendo ropa para hacer ski, por si cambia el clima de repente, jejeje. También, ocurre que cuando vamos a un lugar más frío a veces somos demasiado optimistas y planeamos ir a las piscina o a la playa cuando el día anterior las temperaturas en nuestro destino estaban a cuatro grados bajo cero. Yo mismo me acuerdo de algunas ocasiones en que llevé al Caribe prendas de lana o en pleno invierno tener una maleta llena de camisetas y bañadores, cuando esto sucede os puedo asegurar que la cara que se queda es digna de ser contanda en un poema, jejejejejeje.

Las prisas nos juegan malas pasadas  al igual que no predecir aquello que vamos a hacer, y aunque nos queden cosas por añadir a la maleta, debemos llevar con nosotros aquello que realmente nos puede ayudar durante el viaje y facilitarnos las cosas. Debemos evitar vernos en la montaña con unas gafas de buceo o en una playa con un gorro de la nieve, cosa que ya me ha ocurrido y aunque original puede llegar a ser odiosa cuando vas cargando con todo el equipaje por el areopuerto o lo tienes que desplazar un largo trayecto, terminas pensando que lo que más pesa es aquello que no vas a usar. Tengo un truco que voy a compartir con vosotros, aunque es muy básico siempre funciona, comienzo pensando en qué me pongo en los pies y luego voy subiendo hasta completar todo lo necesario para el viaje.

A veces las maletas son tan infinitas como el universo, nos llevan a encontrarnos con cosas tan inersperadas como predecibles, extraña sensación a veces simpática.